El extraordinario “educador” de la postura

La columna vertebral en los niños se desarrolla de manera gradual: después del nacimiento, su forma y tamaño cambian drásticamente, y el crecimiento más rápido de las vértebras ocurre durante los dos primeros años de vida.

A los 3–4 meses, cuando el bebé empieza a levantar la cabeza por sí mismo, se forma la llamada lordosis cervical. Hacia los seis meses aparece la cifosis torácica, y en ese tiempo el niño suele sentarse con seguridad. La cifosis sacra y la lordosis lumbar se desarrollan cuando el niño comienza a caminar, y hacia los 6 años ya se configura la forma típica de la columna. Las curvaturas características terminan de formarse alrededor de los 18–20 años.

Los padres deben conocer las normas de una postura correcta:

  • la cabeza y el tronco alineados verticalmente respecto a la superficie de apoyo,
  • contornos simétricos de hombros y cuello,
  • hombros al mismo nivel,
  • omóplatos al mismo nivel,
  • crestas ilíacas al mismo nivel,
  • lados del cuerpo con la misma forma,
  • músculos esqueléticos simétricos,
  • contornos de los pies simétricos.

Durante la infancia, el desarrollo del esqueleto supera al de los músculos, por lo que es fundamental prestar especial atención a la postura del niño y controlarla. Los pediatras llaman a las desviaciones de la postura normal “defectos” o “trastornos”, sin clasificarlos aún como enfermedades. Sin embargo, los trastornos de la postura son un estado intermedio entre la norma y la patología, ya que afectan seriamente el funcionamiento de los órganos internos y pueden llevar al desarrollo de diversas enfermedades.

Nuestra realidad actual no solo está marcada por procesos tecnológicos y globales, sino también por la falta crónica de tiempo. Para cuidar la salud propia y la de los hijos es necesario un control constante. En jardines de infancia y escuelas los profesores no pueden supervisar de manera individual a cada niño. En casa, los pequeños suelen quedarse solos al hacer las tareas, y muchas veces no se sientan correctamente: “se tumban” en los sillones, apoyan el pecho en la mesa, leen en ángulos desfavorables, encogen las piernas o colocan mal los codos. Seguramente cada padre ha visto más de una vez estas “acrobacias escolares”.

Todo esto conduce inevitablemente a un mismo resultado: postura incorrecta, mal desarrollo de la columna, disminución del tono muscular, problemas de visión y enfermedades crónicas de los órganos internos.

¡Prevenir y controlar!
Estas dos acciones deben convertirse en prioridad para los padres. Pero ¿cómo hacerlo? Si el trabajo ocupa todo el día, después hay atascos, obligaciones en casa… El síndrome de fatiga crónica es el diagnóstico de toda la humanidad. Sin embargo, existe una forma única de ahorrar tiempo y, lo más importante, proteger a nuestros hijos de este síndrome cuando crezcan.

Todo empieza en la infancia — también la postura correcta. ¡De la salud infantil y de la columna cuidan los sillones infantiles de la marca KULIK SYSTEM! Equipados con un sistema único de apoyo para todas las zonas de la columna, de formación y control de la postura, son los mejores “educadores” para tus hijos.

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